REFLEXIÓN FINAL DEL PRÁCTICUM
Mi impresión inicial se
mantiene en mi reflexión final, puesto que todas las personas que trabajan en
el centro (equipo directivo, personal docente, personal no docente, familias)
me han recibido desde el primer momento con los brazos abiertos y me han hecho
sentir como un miembro más de esta comunidad educativa.
Del mismo modo, me han
ayudado y proporcionado todo el material y recursos que he requerido en algún
momento, tanto para actividades en el aula como documentos para la memoria y el
TFG.
Por último, me han
ofrecido una agradable estancia durante todo el periodo de prácticas.
Favorecida por el buen ambiente entre los miembros del centro y el compromiso
educativo del mismo.
La relación con mi
tutora de prácticas ha sido y es excelente, ya que llevo trabajando y
aprendiendo a su lado durante dos años. A lo largo de este periodo de tiempo,
mi tutora me ha enseñado y demostrado la verdadera vocación e implicación que
conlleva esta profesión. Gracias a ella, he podido observar y aprender el
verdadero funcionamiento de un aula, y la paciencia y compromiso que conlleva
educar a personas tan diferentes y con necesidades tan distintas.
Estos dos años de
prácticas, me han ayudado a comprender lo duro que resulta ser maestro y la
responsabilidad que esta profesión conlleva. No obstante, esta dificultad se ve
recompensada por el agradecimiento y el cariño de los niños.
Así mismo, he llegado a
la conclusión de que lo se estudia en la universidad dista mucho de la realidad
escolar, y que por lo tanto, es necesario un cambio en el planteamiento de las
asignaturas que se imparten en esta carrera, así como el acceso a la misma, con
la finalidad de que sólo puedan acceder a ella verdaderas personas
comprometidas con la educación.